Habitantes de distintos barrios periurbanos alertan sobre un preocupante incremento de hechos delictivos en sus zonas, situación que —según denuncian— viene generando temor constante y afectando su calidad de vida.
De acuerdo con testimonios de vecinos, en las últimas semanas se han registrado robos a viviendas, asaltos en la vía pública y presencia de personas sospechosas, especialmente durante horas de la noche. Señalan que la falta de iluminación, el escaso patrullaje policial y el crecimiento desordenado de estas zonas estarían facilitando la acción de los delincuentes.
“Ya no se puede salir con tranquilidad, incluso dentro de nuestras propias casas nos sentimos inseguros”, expresó uno de los vecinos afectados, quien además pidió mantener su identidad en reserva por temor a represalias.
Los residentes también manifestaron su preocupación por la ausencia de respuestas concretas por parte de las autoridades. Aseguran que, pese a reiteradas denuncias, no se han implementado medidas efectivas para frenar la ola delictiva.
Ante esta situación, algunos barrios comenzaron a organizarse mediante sistemas de vigilancia vecinal, grupos de comunicación y rondas nocturnas, como una forma de protegerse y disuadir posibles hechos delictivos.
















