Un reciente informe revela que 9 de cada 10 menores de edad se trasladan en vehículos privados sin portar el permiso correspondiente, una situación que ha encendido las alertas de las autoridades por los riesgos que implica para la seguridad y protección de niños y adolescentes.
De acuerdo con los datos, esta práctica es recurrente en viajes interprovinciales e incluso dentro de las ciudades, donde en muchos casos no se exige la documentación que autoriza el traslado de menores cuando no están acompañados por ambos padres o tutores legales. La falta de control y de conciencia sobre esta normativa facilita posibles vulneraciones a los derechos de los menores.
Especialistas en niñez y seguridad advierten que el permiso de viaje no es un simple trámite administrativo, sino una herramienta clave para prevenir situaciones como la trata de personas, el tráfico ilegal y otros delitos que pueden afectar a este grupo vulnerable. “La ausencia de controles efectivos abre una puerta a riesgos que pueden tener consecuencias graves”, señalan.
Autoridades exhortaron a los conductores y a las familias a cumplir con la normativa vigente y a tramitar los permisos necesarios antes de realizar cualquier viaje con menores. Asimismo, indicaron que se reforzarán los operativos de control en carreteras y puntos estratégicos, con el fin de verificar la documentación y garantizar el cumplimiento de la ley.
















