El Banco Central de Bolivia (BCB) afirmó que la gran mayoría de los billetes de la serie B continúa en circulación con plena validez y descartó la posibilidad de retirar toda esa emisión, al considerar que una medida de ese tipo generaría un alto costo económico y demoraría más de un año en su reposición.
El presidente a.i. de la entidad, David Espinoza, explicó que los billetes invalidados corresponden únicamente al lote transportado en el avión Hércules C-130 que sufrió un accidente en el aeropuerto de El Alto. Precisó que se trata de 17,1 millones de piezas, equivalentes al 1,4% del total de la serie B, por lo que más del 98% del circulante mantiene su vigencia.
Según detalló, anular toda la serie no es una opción viable, debido a que implicaría una nueva licitación, fabricación y reposición de billetes, proceso que tomaría alrededor de un año y medio, además de representar un gasto considerable para el país.
Para facilitar la verificación de las piezas en circulación, el BCB presentó la aplicación “Billetes de Bolivia”, disponible en App Store y Google Play, que permite escanear billetes de Bs 10, Bs 20 y Bs 50 incluso sin conexión a internet. Esta herramienta se suma al verificador de billetes habilitado desde el 28 de febrero.
Espinoza también explicó que el embarque accidentado formaba parte de un contrato firmado en enero de 2025 con la empresa Crane Currency Malta Limited, que contempla la entrega de 967 millones de billetes entre 2025 y 2026, por un valor de Bs 74.410 millones. De ese acuerdo, en 2025 ya se habían recibido 636 millones de piezas, mientras que el primer lote previsto para 2026 ascendía a 78,5 millones de billetes.
De ese total, 17,1 millones de piezas, valuadas en Bs 423 millones, fueron las que estuvieron involucradas en el siniestro. El resto, 61,4 millones de billetes, equivalentes a Bs 1.861,7 millones, llegó sin inconvenientes y permanece resguardado en las bóvedas del ente emisor.
La autoridad remarcó además que el transporte del material monetario, antes de su entrega formal al Banco Central, era responsabilidad de la empresa proveedora y no del BCB.
Respecto a las pérdidas, el Banco Central aseguró que ni la institución ni el país asumirán costos adicionales por lo ocurrido, respaldando esa afirmación con una nota enviada por la firma proveedora, que ratificó el cumplimiento del contrato tras el accidente aéreo.
Tras el siniestro ocurrido el 27 de febrero, el BCB decidió incinerar los billetes afectados para resguardar a la población y evitar saqueos o uso irregular del material. También fueron invalidadas las piezas que habrían sido sustraídas, aunque todavía no existe una cifra definitiva sobre cuántos billetes fueron recuperados, destruidos o hurtados. Las estimaciones señalan que entre el 30% y el 50% del lote podría haber sido robado.
















