El hermano Miguel Sotelo, representante de la Pastoral Social Carcelaria, expresó su preocupación por la situación que atraviesan las personas privadas de libertad en el penal de Morros Blancos de Tarija, señalando como principales dificultades el hacinamiento y la falta de inversión destinada a mejorar las condiciones del recinto penitenciario.
Sotelo explicó que el crecimiento de la población carcelaria genera una mayor presión sobre la infraestructura y los servicios disponibles, situación que afecta tanto a los internos como al personal que cumple funciones dentro del centro penitenciario.
Desde la Pastoral Social Carcelaria se considera necesario fortalecer la inversión y atención a las necesidades del penal, principalmente en infraestructura, servicios básicos, espacios adecuados para la rehabilitación y otras condiciones que permitan garantizar una permanencia digna para las personas privadas de libertad.
Asimismo, señaló que la situación penitenciaria no debería limitarse únicamente al control y la seguridad, sino que también debe contemplar acciones orientadas a la reinserción social, capacitación y generación de oportunidades para quienes cumplen una condena.
El representante de la Pastoral Social Carcelaria llamó a las autoridades competentes a prestar mayor atención a la realidad de Morros Blancos y promover acciones coordinadas que permitan atender las necesidades existentes y mejorar las condiciones dentro del recinto penitenciario.







