El Presupuesto General del Estado (PGE) 2027 contempla cambios en la política de subvención a los combustibles, estableciendo la eliminación definitiva de la subvención a la gasolina y al diésel a partir de enero, además de una reducción parcial de la subvención destinada al Gas Licuado de Petróleo (GLP).
La medida implicaría un nuevo escenario para el mercado de combustibles en el país, considerando que la reducción de las subvenciones tendrá efectos sobre los costos de comercialización y transporte, además de generar posibles repercusiones en los precios de diferentes productos y servicios.
En el caso del GLP, la subvención no sería eliminada completamente, sino que se plantea una reducción parcial, manteniendo parte del apoyo estatal para este combustible utilizado principalmente por los hogares bolivianos.
La propuesta forma parte de las disposiciones contempladas en el PGE 2027 y deberá ser analizada y tratada por las instancias correspondientes. La aplicación de estas medidas genera expectativa entre sectores del transporte, productores, comerciantes y consumidores, debido al posible impacto que podría tener sobre la economía de las familias bolivianas.
Las organizaciones sociales y sectores económicos deberán definir sus posiciones frente a estas disposiciones, mientras las autoridades nacionales deberán explicar los alcances y mecanismos que se aplicarán a partir de enero.







