El Servicio Departamental de Salud (SEDES) de Tarija confirmó un total de 183 casos de chikungunya en el departamento, encendiendo las alertas sanitarias ante el incremento de contagios en las últimas semanas.
De acuerdo con el reporte oficial, los casos se concentran principalmente en zonas urbanas, donde las condiciones climáticas y la presencia del mosquito transmisor, el Aedes aegypti, favorecen la propagación de la enfermedad. Las autoridades sanitarias indicaron que los pacientes presentan síntomas como fiebre alta, dolor intenso en las articulaciones, dolor muscular y erupciones cutáneas.
Desde el SEDES se activaron acciones de control vectorial, que incluyen fumigaciones en barrios con mayor incidencia, eliminación de criaderos de mosquitos y campañas de concienciación dirigidas a la población. Asimismo, se recomendó a la ciudadanía mantener limpias sus viviendas, evitar la acumulación de agua en recipientes y acudir a un centro de salud ante la aparición de síntomas.
El director del SEDES advirtió que el número de casos podría incrementarse si no se refuerzan las medidas preventivas, especialmente en esta época del año, cuando las lluvias generan condiciones propicias para la reproducción del mosquito.
Las autoridades reiteraron el llamado a la población a colaborar con las brigadas de salud y cumplir las recomendaciones, con el fin de contener la propagación del chikungunya y evitar complicaciones en grupos vulnerables como niños, adultos mayores y personas con enfermedades preexistentes.
















