l proceso electoral subnacional desarrollado este domingo 22 de marzo en Bolivia avanza hacia una segunda fase en el departamento de Tarija, donde ninguno de los candidatos a la Gobernación logró imponerse con la ventaja requerida por la normativa vigente, de acuerdo con datos oficiales difundidos por el Tribunal Supremo Electoral(TSE).
Según el marco legal electoral boliviano, para evitar una segunda vuelta un candidato debe obtener más del 50% de los votos válidos, o al menos el 40% con una diferencia mínima de 10 puntos porcentuales respecto al segundo. Al no alcanzarse estos parámetros, se activa automáticamente el balotaje entre las dos fuerzas más votadas.
En Tarija, donde se registró una alta dispersión del voto producto de la participación de múltiples organizaciones políticas y candidaturas, los resultados preliminares del cómputo oficial evidencian un escenario fragmentado, sin una mayoría clara. Este contexto, ya anticipado por la cantidad de postulantes habilitados —al menos seis candidaturas en competencia por la Gobernación— refleja un electorado dividido y una contienda altamente competitiva.
El TSE, a través del sistema de cómputo oficial, informó que los dos candidatos con mayor respaldo ciudadano serán quienes se enfrenten en la segunda vuelta electoral, prevista dentro del calendario establecido para las Elecciones Subnacionales 2026. Este nuevo proceso permitirá definir, mediante mayoría simple, a la autoridad que asumirá la conducción del Gobierno Autónomo Departamental para el periodo 2026–2031.
















