La pérdida de dinero en el accidente de un avión Hércules de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB) afectó la confianza y credibilidad del sistema económico del país, sobre por algunas contradicciones de las autoridades.
La cantidad de dinero que ha sido robada y suponiendo lo que está en circulación es insignificante, no va tener impacto en lo monetario, lo fiscal, tampoco la inflación, reconoció el economista, Fernando Romero Torrejón.
“El daño más grande, es el que no se ve, el que ha generado sobre la credibilidad de nuestra moneda”, admitió al añadir que lo más apropiado es dar validez a todos los billetes de la serie “B” porque al final sería mínima su incidencia.
Creo que no sería alocado dar validez a todos los billetes de la serie ‘B’, que tiene peso ínfimo en la economía nacional, aunque si llega a un banco tendría que decomisarse para no afectar la confiabilidad de una moneda que todavía es fuerte, sostuvo.
Consultado si tiene todavía credibilidad el sistema tras el accidente y todos sus efectos, respondió afirmativamente, si bien fue golpeado, para evitar que la bola de nieve siga creciendo es bueno cortar por lo sano.
El economista admitió que hubo cierta confusión o falta de coordinación tras el accidente, en lo comunicacional, el Ministro de Economía, indicó que se trataba de 50 millones de bolivianos, en contraste a lo que dijo el presidente del Banco Central.
Este último dijo que se trataba de 17.1 millones piezas de billetes de 10, 20 y 50 bolivianos y que hacían un monto total de 423 millones de bolivianos, de los cuales el 30%, unos 127 millones fueron sustraídos o robados.
















