Bolivia podría perder la certificación que la reconoce como país libre de sarampión, situación que genera preocupación en el sistema de salud y pone en alerta a las autoridades encargadas de la vigilancia epidemiológica.
Este reconocimiento internacional fue otorgado tras varios años de trabajo sostenido en campañas de vacunación y control sanitario, lo que permitió interrumpir la transmisión del virus en el país. No obstante, especialistas advierten que este estatus puede verse comprometido si no se mantienen de forma constante los niveles adecuados de inmunización en la población.
Desde el Ministerio de Salud y Deportes de Bolivia se reiteró la importancia de reforzar las acciones preventivas y garantizar que la población, especialmente los niños, cuente con su esquema de vacunación completo. La institución recordó que la inmunización es una de las herramientas más efectivas para evitar la reaparición de enfermedades que ya habían sido controladas.
El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que puede propagarse con rapidez si existen grupos de población no vacunados. Por esta razón, el sistema sanitario mantiene activa la vigilancia epidemiológica para detectar oportunamente cualquier caso sospechoso y evitar posibles brotes.
















