Conductores y sectores ciudadanos denunciaron la presunta comercialización de hasta cuatro tipos de gasolina en diferentes surtidores de la ciudad, situación que habría generado preocupación por la calidad del combustible.
Según los denunciantes, esta irregularidad estaría relacionada con un incremento en los casos de vehículos dañados, principalmente por fallas en el motor, lo que ha generado gastos inesperados para los propietarios.
Ante esta situación, pidieron al Gobierno una respuesta inmediata y la realización de controles estrictos en las estaciones de servicio, con el fin de verificar la calidad y procedencia del combustible que se está distribuyendo.
Asimismo, exigieron a las autoridades competentes transparentar la información sobre los tipos de gasolina que se comercializan, así como garantizar que se cumplan los estándares establecidos para evitar perjuicios a la población.
Los afectados advirtieron que, de no obtener respuestas claras, podrían asumir medidas de presión, mientras crece la preocupación por el impacto económico que estos problemas generan en los conductores.
















