Un economista alertó que el encarecimiento internacional del petróleo, impulsado por los conflictos en Medio Oriente, estaría generando una creciente presión sobre la economía nacional, lo que podría derivar en un nuevo incremento en los precios de los combustibles a partir del mes de junio.
Según explicó, el Estado actualmente estaría sosteniendo los precios mediante una subvención parcial, mecanismo que permite amortiguar el impacto directo de la subida internacional en el bolsillo de la población. Sin embargo, advirtió que esta medida no sería sostenible en el mediano plazo.
“El contexto internacional está empujando los precios del crudo al alza. Si esta tendencia se mantiene, el Gobierno tendrá que ajustar la subvención, y eso podría reflejarse en un incremento interno de los combustibles”, señaló.
El analista indicó que los conflictos geopolíticos en Medio Oriente han generado incertidumbre en los mercados energéticos, afectando la oferta y elevando las cotizaciones del petróleo a nivel global.
En ese marco, explicó que el reajuste de junio se perfila como un punto clave, ya que el Gobierno podría verse obligado a redefinir su política de subvenciones para evitar un mayor impacto en las finanzas públicas.
Asimismo, advirtió que una eventual alza en los combustibles tendría un efecto en cadena sobre otros sectores, incrementando costos de transporte, alimentos y servicios, lo que podría presionar aún más la inflación.
















