La Unidad de Cáncer encendió las alertas al señalar que el cáncer de cuello cervicouterino continúa siendo una de las enfermedades más mortales entre las mujeres, especialmente debido a la detección tardía de los casos.
Desde esta instancia de salud se informó que un alto porcentaje de pacientes llega en etapas avanzadas de la enfermedad, lo que reduce significativamente las posibilidades de tratamiento efectivo y supervivencia.
“El principal problema es que muchas mujeres no se realizan controles periódicos, lo que impide detectar la enfermedad a tiempo, cuando es tratable y curable”, indicaron especialistas.
El cáncer de cuello uterino está estrechamente relacionado con la infección por el Virus del Papiloma Humano (VPH), una de las infecciones de transmisión sexual más comunes. Sin embargo, su evolución suele ser silenciosa, ya que en etapas iniciales no presenta síntomas evidentes.
Ante esta situación, la Unidad de Cáncer exhortó a las mujeres a realizarse controles oportunos, como el Papanicolaou (Pap) y pruebas de detección del VPH, que permiten identificar lesiones precancerosas antes de que se desarrollen en cáncer.
















