Los precios de la carne se mantienen estables en los principales centros de abasto, con costos que varían entre los 18 y 72 bolivianos por kilo, dependiendo del tipo y corte del producto.
De acuerdo con comerciantes, el kilo de carne de pollo se encuentra en el rango más bajo, con precios que parten desde los 18 bolivianos, mientras que la carne de res alcanza los valores más altos, llegando hasta los 72 bolivianos en cortes de primera calidad.
En tanto, la carne de cerdo se comercializa en un rango intermedio, con precios que varían según la demanda y la disponibilidad en el mercado.
Los vendedores aseguran que, a diferencia de semanas anteriores, no se han registrado incrementos significativos, lo que brinda cierto alivio a las familias que dependen de estos productos para su alimentación diaria.
Sin embargo, señalan que los costos pueden presentar variaciones en los próximos meses debido a factores como el precio de los insumos, el transporte y la oferta ganadera.
















