Con el objetivo de garantizar la seguridad de estudiantes, docentes y padres de familia, la Guardia Municipal intensificó los controles y operativos en diferentes unidades educativas de la ciudad, especialmente en horarios de ingreso y salida escolar.
El refuerzo de la seguridad contempla la presencia permanente de efectivos en inmediaciones de colegios, así como patrullajes preventivos para evitar hechos delictivos, consumo de alcohol en vía pública y situaciones que pongan en riesgo a la comunidad educativa. Estas acciones responden a solicitudes de juntas escolares y vecinos que demandaban mayor control en zonas consideradas vulnerables.
Desde la Alcaldía informaron que los operativos se coordinan con la Policía Boliviana y otras instancias de seguridad, con el fin de establecer un trabajo conjunto que permita una respuesta más rápida ante cualquier eventualidad.
Asimismo, se están realizando controles a comerciantes informales apostados en alrededores de los establecimientos, verificando que cumplan con las normativas vigentes y no representen un riesgo para la salud de los estudiantes.
Autoridades municipales destacaron que estas medidas no solo buscan prevenir delitos, sino también generar un entorno más ordenado y seguro, promoviendo la convivencia pacífica y el respeto a los espacios educativos.
Padres de familia y directores valoraron positivamente la iniciativa, señalando que la presencia de la Guardia Municipal brinda mayor tranquilidad y confianza, permitiendo que los estudiantes desarrollen sus actividades en un ambiente más protegido.















