Monseñor pidió a las autoridades nacionales y sectores movilizados buscar soluciones pacíficas frente a los conflictos sociales que atraviesa el país, priorizando el diálogo y el entendimiento para evitar mayores enfrentamientos y perjuicios a la población.
La autoridad eclesiástica expresó su preocupación por las tensiones y medidas de presión registradas en distintas regiones, señalando que la confrontación y la violencia solo generan más división y afectan a las familias bolivianas.
Asimismo, exhortó a las partes involucradas a actuar con responsabilidad y voluntad de diálogo para encontrar salidas consensuadas a los problemas que enfrenta el país.
De igual manera, remarcó la importancia de preservar la paz social y garantizar el respeto a los derechos de la población, especialmente de los sectores más vulnerables afectados por los conflictos y bloqueos.
Monseñor también pidió priorizar el bienestar común y evitar acciones que puedan agravar la situación económica y social.
Finalmente, reiteró el llamado a la reflexión, la tolerancia y la búsqueda de acuerdos pacíficos que permitan devolver tranquilidad y estabilidad a la población.
















