El incremento del parque automotor y la circulación constante de vehículos a gas generan preocupación por sus posibles efectos en la calidad del aire en Tarija, especialmente en sectores donde se registra una alta concentración de motorizados y congestión vehicular.
Si bien el uso de gas natural vehicular (GNV) suele asociarse con menores emisiones que otros combustibles fósiles, las condiciones de los vehículos, el mantenimiento deficiente y la antigüedad del parque automotor pueden influir significativamente en la cantidad de contaminantes que se liberan a la atmósfera.
En Tarija, el crecimiento del número de vehículos que circulan diariamente ha incrementado la presión sobre las vías urbanas. En zonas de mayor congestión, las emisiones provenientes de los escapes pueden acumularse y contribuir al deterioro de la calidad del aire.
Especialistas y autoridades ambientales han advertido que no solo el tipo de combustible determina el nivel de contaminación. El estado del motor, el sistema de combustión, el mantenimiento periódico y el cumplimiento de los controles técnicos son factores fundamentales para reducir las emisiones contaminantes.
















