Padres de familia expresaron su preocupación y rechazo ante la reducción de la sanción impuesta a un profesor acusado de ocasionar daños psicológicos a estudiantes. Según denunciaron, inicialmente se esperaba una medida más severa, pero finalmente el docente fue suspendido por un periodo de tres meses.
Los representantes de los padres consideran que la sanción no sería proporcional a la gravedad de los hechos denunciados y demandan que el caso sea revisado por las instancias correspondientes. Señalaron que la protección de los estudiantes debe ser una prioridad y que cualquier denuncia que involucre posibles afectaciones psicológicas debe ser investigada de manera rigurosa.
Ante esta situación, los padres de familia anunciaron que presentarán la denuncia ante el Ministerio de Educación, con el objetivo de que la instancia nacional conozca el caso y evalúe las actuaciones realizadas dentro del proceso disciplinario.
Los denunciantes sostienen que no buscan únicamente una sanción, sino que se garantice que los procedimientos establecidos para proteger a los estudiantes sean cumplidos y que las decisiones adoptadas respondan a la gravedad de los hechos.
Asimismo, manifestaron su preocupación por las posibles consecuencias que una sanción que consideran insuficiente podría generar en la comunidad educativa. En ese sentido, pidieron a las autoridades educativas actuar con transparencia y priorizar el bienestar y la seguridad de los alumnos.
















