A 50 días de los conflictos y restricciones que afectaron las rutas hacia el norte del país, la Terminal de Buses de Tarija continúa registrando importantes pérdidas económicas debido a la disminución de operaciones y la reducción en el flujo de pasajeros.
Representantes de la administración señalaron que, si bien actualmente las carreteras hacia Sucre, Potosí, Cochabamba, Oruro y La Paz se encuentran expeditas, el sector aún no logra recuperar completamente su actividad habitual debido a las consecuencias acumuladas durante el periodo de interrupciones.
Asimismo, advirtieron que la escasez de diésel podría agravar la situación en los próximos días, ya que las empresas de transporte interdepartamental dependen de este combustible para garantizar la salida regular de sus flotas y cumplir con los itinerarios programados.
La reducción de frecuencias y las dificultades para el abastecimiento de combustible generan incertidumbre tanto en operadores como en pasajeros, afectando la dinámica económica vinculada al transporte terrestre.
De igual manera, se indicó que la normalización total del servicio dependerá de que se mantenga la libre transitabilidad en las carreteras y exista una provisión regular de combustible para el sector.
















