El sector campesino de Tarija se declaró en estado de emergencia ante la falta de combustible para garantizar el funcionamiento de los sistemas de riego y el desarrollo de las actividades agrícolas, situación que, según advierten, pone en riesgo la producción prevista para los últimos meses del año.
Los productores manifestaron su preocupación por las dificultades para acceder al diésel y otros combustibles necesarios para operar maquinaria y equipos utilizados en las labores del campo. Esta situación estaría afectando la continuidad de los trabajos agrícolas y podría ocasionar pérdidas económicas para las familias que dependen de la producción de alimentos.
Asimismo, señalaron que la falta de combustible llega en un periodo importante para el desarrollo de los cultivos, debido a que el riego oportuno resulta fundamental para mantener las plantaciones y garantizar una cosecha adecuada. De prolongarse el problema, advirtieron que podría disminuir el volumen de producción y verse afectado el abastecimiento de algunos productos en los mercados.
Ante este panorama, los representantes campesinos demandan soluciones a las autoridades competentes y medidas que permitan garantizar el suministro de combustible destinado a las actividades productivas.
El sector no descartó asumir movilizaciones si no recibe una respuesta favorable a sus demandas, aunque espera que se puedan establecer mecanismos de coordinación para resolver el problema y evitar mayores perjuicios a los agricultores.







