El incremento del precio del diésel y el consecuente aumento de los costos de transporte podrían generar nuevas variaciones en el precio de los medicamentos, debido al impacto que tiene el traslado de productos farmacéuticos desde los centros de distribución hacia farmacias y establecimientos de salud.
El sector farmacéutico advierte que el encarecimiento del transporte representa un factor adicional para la estructura de costos, especialmente considerando que una parte importante de los medicamentos y otros insumos deben ser trasladados desde diferentes regiones del país.
A este escenario se suman otros gastos relacionados con logística, distribución y operación de los establecimientos, lo que podría repercutir progresivamente en el precio final que deben pagar los consumidores.
La situación genera preocupación debido a que los medicamentos constituyen productos de primera necesidad y cualquier incremento puede representar una mayor carga económica para las familias, particularmente para aquellas que requieren tratamientos de manera permanente.
Ante esta situación, se espera que las autoridades y los sectores involucrados puedan analizar mecanismos que permitan evitar incrementos desproporcionados y garantizar el abastecimiento de medicamentos, especialmente de aquellos considerados esenciales.







