El Servicio Departamental de Gestión Social (SEDEGES) informó que atiende a cerca de 1.000 hombres cada año, quienes son derivados a sus programas tras estar involucrados en hechos de violencia, principalmente en el ámbito familiar. La institución destacó que, en los últimos periodos, se ha registrado un descenso en la cantidad de casos, lo que es valorado como un avance en la prevención y atención de esta problemática.
Desde SEDEGES señalaron que el trabajo con esta población se centra en procesos de reeducación, orientación psicológica y acompañamiento, con el objetivo de modificar conductas violentas y promover relaciones basadas en el respeto y la convivencia pacífica. Estos programas buscan no solo sancionar, sino también generar cambios sostenibles en el comportamiento de los involucrados.
Asimismo, indicaron que la reducción de casos podría estar vinculada a una mayor conciencia social, campañas de sensibilización y el fortalecimiento de políticas públicas orientadas a la prevención de la violencia. Sin embargo, advirtieron que el problema aún persiste y requiere atención constante por parte de las instituciones y la ciudadanía.
















