El sector del transporte expresó su rechazo a la ampliación del Estado de Excepción y advirtió que podría asumir medidas de presión si el Gobierno nacional no cumple los acuerdos y compromisos asumidos con los transportistas.
La posición surge en un contexto de tensión entre el sector y el Ejecutivo nacional por diferentes demandas relacionadas principalmente con el abastecimiento de combustible, el precio del diésel, el estado de las carreteras y otras medidas que afectan directamente a la actividad del transporte. El Congreso Nacional del Transporte Libre también determinó rechazar una eventual ampliación de la medida de excepción.
Los transportistas sostienen que las autoridades deben priorizar el diálogo y el cumplimiento de los compromisos asumidos antes de considerar nuevas restricciones a las movilizaciones. En ese sentido, señalaron que realizarán un seguimiento a las respuestas del Gobierno y evaluarán las acciones que correspondan en caso de que los acuerdos no sean atendidos.
Entre las principales preocupaciones del sector se encuentra la situación del combustible, particularmente el abastecimiento y el precio del diésel, además de las condiciones de la Red Vial Fundamental, cuyo deterioro genera dificultades y mayores costos para los operadores del transporte.
El Gobierno, por su parte, aprobó mediante decreto la ampliación del Estado de Excepción por 90 días, medida que debe ser considerada por la Asamblea Legislativa. El actual periodo fue establecido inicialmente hasta el 18 de septiembre.
















