El sector del Transporte Libre plantea la posibilidad de que la importación de combustibles pueda realizarse de manera directa, eliminando intermediarios, con el objetivo de reducir los costos para los usuarios y garantizar una mayor calidad del producto que llega al mercado nacional.
Los transportistas consideran que la participación de intermediarios en la cadena de comercialización podría generar un incremento en el precio final de los carburantes, situación que termina repercutiendo directamente en los costos operativos del transporte y, posteriormente, en el bolsillo de la población.
Desde el sector sostienen que una modalidad de importación directa permitiría conocer con mayor claridad el origen y las condiciones del combustible, además de establecer mecanismos de control que garanticen que el producto adquirido cumpla con los estándares de calidad requeridos para su comercialización.
La propuesta surge en medio de la preocupación del transporte por el costo de los combustibles y el impacto que estos tienen en el mantenimiento de los vehículos, las tarifas y la sostenibilidad del servicio. Los dirigentes señalan que cualquier medida destinada a reducir el precio del carburante debe ir acompañada de controles efectivos para evitar problemas de abastecimiento y comercialización.
Asimismo, plantean que las autoridades nacionales analicen la propuesta y generen condiciones que permitan una mayor participación de los sectores legalmente establecidos en la importación de combustibles, siempre bajo mecanismos de fiscalización y transparencia.
















