Una comerciante denunció públicamente que funcionarios del SENASAG y de la Aduana realizaron el decomiso de un cargamento de carne y aseguró que, posteriormente, el producto habría sido distribuido entre los propios funcionarios que participaron del operativo.
Según la denunciante, el procedimiento no se habría desarrollado con la transparencia correspondiente, por lo que pidió que las autoridades competentes investiguen lo ocurrido y esclarezcan el destino final de la mercadería decomisada.
La vendedora sostuvo que existen dudas sobre el manejo del producto incautado y solicitó que se revisen los protocolos aplicados durante este tipo de operativos para garantizar que se cumpla la normativa vigente.
Hasta el momento, las instituciones señaladas no han emitido un pronunciamiento oficial respecto a esta denuncia. Se espera que las autoridades correspondientes se manifiesten para aclarar los hechos y determinar si existió alguna irregularidad durante el procedimiento.
















