Las autoridades del área de Educación informaron que los casos graves de violencia entre estudiantes son derivados a la Defensoría de la Niñez y Adolescencia, instancia competente para investigar los hechos y determinar las medidas de protección y las acciones que correspondan conforme a la normativa vigente.
Según explicaron, cuando una unidad educativa identifica una situación de violencia que pone en riesgo la integridad física o psicológica de un estudiante, activa los protocolos establecidos y remite el caso a las instituciones especializadas para su atención.
Asimismo, señalaron que las direcciones distritales y las unidades educativas brindan el acompañamiento necesario durante el proceso, coordinando con la Defensoría y otras instancias para garantizar la protección de los derechos de niñas, niños y adolescentes.
Las autoridades destacaron la importancia de que padres de familia, docentes y estudiantes denuncien oportunamente cualquier hecho de violencia escolar, con el fin de activar los mecanismos de atención y evitar que este tipo de situaciones se agraven.
Finalmente, reiteraron que el sistema educativo mantiene acciones preventivas y de sensibilización para promover una convivencia pacífica dentro de las unidades educativas y fortalecer una cultura de respeto entre los estudiantes.
















