Un tribunal de apelación determinó revocar la medida de detención domiciliaria que había sido otorgada a un capitán de la Policía investigado dentro del caso relacionado con la muerte de Mauricio Aramayo. Como resultado de la resolución, la autoridad judicial dispuso seis meses de detención preventiva mientras continúan las investigaciones.
La decisión fue asumida tras la audiencia de apelación en la que se analizaron los antecedentes del proceso y los argumentos presentados por las partes involucradas. Con la nueva determinación, el investigado deberá cumplir la medida cautelar en un recinto penitenciario durante el plazo establecido por la justicia.
El caso ha generado atención pública debido a las presuntas vinculaciones del acusado con hechos que son objeto de investigación dentro del proceso por la muerte de Mauricio Aramayo.
Asimismo, el Ministerio Público continuará desarrollando actos investigativos, recopilación de pruebas y otras diligencias orientadas a esclarecer los hechos y determinar posibles responsabilidades.
Las autoridades recordaron que la detención preventiva constituye una medida cautelar y que la responsabilidad penal de los investigados será definida conforme avance el proceso judicial y se emita una resolución definitiva.
















