Ana María Rodríguez, denunciada en un caso de presunta estafa relacionado con la contratación de un abogado, rechazó las acusaciones en su contra y aseguró que nunca se presentó como abogada.
Según su versión, desempeñaba funciones como tramitadora y sostuvo que su participación se limitó a poner en contacto a los denunciantes con un profesional del derecho, negando haber ofrecido servicios jurídicos o haberse atribuido una profesión que no ejerce.
Rodríguez afirmó que no tuvo intervención en la representación legal del caso y manifestó su disposición de colaborar con las autoridades para esclarecer los hechos y demostrar su versión.
El caso continúa siendo investigado por las instancias competentes, que deberán recabar los elementos necesarios para determinar si existió o no responsabilidad penal.
Las autoridades recordaron que toda persona investigada goza de la presunción de inocencia mientras no exista una sentencia condenatoria ejecutoriada, por lo que el proceso seguirá su curso conforme a la normativa vigente.
















